Una historia general del libro, y luego la historia particular de cada oficio que lo hace posible. Escrita, no compilada: lo que la Hemeroteca reúne como documento, esta sala lo cuenta como relato. Cada apartado se apoya en las fuentes rescatadas y las cita.
Los oficios del libro se cuentan casi siempre desde la técnica o desde la nostalgia. El Instituto tiene con qué contarlos desde el trabajo: veinte años de conversación con quienes los ejercen, y una escuela —la ECAOL— donde se enseñan encuadernación en pasta dura, blanda, tela y piel, fabricación de papel y serigrafía.
Los apartados cuentan el arco largo; los ensayos examinan un caso. Cada uno se escribe con el mismo método: hechos separados de inferencias, inferencias separadas de hipótesis, y un apartado explícito sobre lo que todavía no está demostrado.
Una casa que publicó a Poniatowska, a Monsiváis y a Pacheco cierra con mil doscientos títulos históricos y unos cuatrocientos vivos. El ensayo pregunta si el problema fue el acceso o el deseo, y si un catálogo puede envejecer más rápido que sus lectores. Es el caso testigo del arco que esta sala quiere contar: nacimiento, cúspide y un declive que dejó de ser lento.
Veinte apartados, entre ellos: la contradicción entre acceso y deseo · la edad del catálogo · la tasa de reposición · el prestigio como activo y como anestesia · qué del diagnóstico no está demostrado todavía.
El declive del libro se discute casi siempre en abstracto. Una casa concreta, con su catálogo y sus cifras, obliga a demostrar lo que en general solo se afirma.
métodoEl ensayo lleva su propia lista de información faltante y de entrevistas pendientes. Se publica sabiendo dónde termina lo que sostiene.
honestidad probatoriaCada oficio y cada época admiten su caso: una imprenta, una librería, una colección, una generación de lectores.
serie abiertaEl capítulo propio: de la imprenta novohispana a la industria actual. Es donde el archivo del Instituto tiene más que decir y donde menos se ha escrito.
capítulo centralLos apartados que la ECAOL enseña —encuadernación, papel, serigrafía— llevan del texto al taller: quien lee la historia puede ir a practicarla.
vínculo con la escuelaCada afirmación enlaza a la pieza de la Hemeroteca o al número de la revista donde se sostiene. Historia con notas, no divulgación de oídas.
criterio